Este relato lo dedico a mi amiga y esposa de Tommo, María.
Nothing Like Us
Seis años. Seis años hace que no escucho su dulce voz, seis años hace que no veo sus ojos azules, seis años hace que no lo veo hacer locuras junto a mi, seis años y aún sigo enamorada de él.
Salí con las demás del aeropuerto de Londres y ahí estaban nuestros fans. Sonreí, me sacan una sonrisa siempre a pesar de que no soy feliz, no sin él.
Firmé algunos autografos hasta que llegamos a la limusina para poner rumbo a nuestro hotel.
—Nunca dejaré de repetirlo, son increíbles. —dijo Laura.
—Sí, llevamos seis años en esto y parece que nos aman como el primer día. —comentó Ana emocionada.
—¿María estás bien? —me susurró Jesica, no respondí— Es por él. —afirmó— Llámalo, a lo mejor sigue teniendo el mismo número o sino se lo pedimos a Irene.
A Jesica la fui a visitar en cuanto pude y desde entonces vive conmigo y nos acompaña en las giras. Es un apoyo para mi, es mi mejor amiga.
—No Jesica, no lo pienso llamar, él no quiere hablar conmigo sino me habría llamado hace tiempo. —dije mirando por los cristales tintados.
La escuché bufar pero no me dijo nada más. Hace poco menos de seis años, dejé de ser yo. Aunque ante las cámaras era una persona alegre, divertida y simpática, en la realidad no era así, me apagué.
Llegamos al hotel y también habían fans allí. Más que fans, BlueDefenders, ese es el nombre de nuestras fans.
Al salir, volvimos a firmar autografos y a hacernos fotos hasta que entramos en el hotel y nos indicaron nuestras habitaciones, o mejor dicho suites.
Jesica dormiría conmigo como siempre, mientras que las demás escogerían con quién dormir.
—¿Sabes? Nunca había visto a una persona amar a alguien como lo haces tú y menos, durante seis años. —me dijo Jesica cuando entramos al cuarto.
—Y no se lo recomiendo a nadie. —me eché en la cama.
—Has cambiado tanto desde entonces, te juro que si lo veo me lo cargo. —dijo sentándose a mi lado.
—No, te necesito aquí conmigo no en la cárcel. —la miré.
—Está bien. —me abrazó.
A pesar de que hayan pasado seis años, aún lo recuerdo y aún sigo sintiendo el mismo dolor. Jack fue mi primer amor, sería adolescente pero eso no significa que no fuera amor. Lo amaba, lo amo y al parecer, lo amaré por siempre. A cuanto más chicos conocía, más lo extrañaba, llegó un momento en el que ni podía ver zanahorias y cuando veía algún anuncio sobre ellos, el mundo se me caía encima. Ahora me da igual, veo las zanahorias y quiero tirarlas a la basura, veo un cartel de ellos y solo deseo destruirlo a pedradas, veo un anuncio en la tele sobre ellos y me dan ganas de darle con un bate o tirarla por la ventana. Ahora siento rabia y dolor. Rabia por no poder odiarlo y por haberme enamorado de él y no de alguien mejor, como Eric, dolor porque me dejó como si fuera basura.
—Venga que las Blue Girls son fuertes y... ¿Azules? —dijo y reí ante ese comentario.
Pero hasta el nombre me recordaba a él.
—¿Que hora es Jesica? —le pregunté.
—Tarde, así que levanta que te tienes que arreglar para los premios. —se levantó— Venga. —me cogió de los brazos para intentar levantarme.
—Jes, puedo sola. —reí.
Me levanté de la cama y salí de la habitación para avisar a las demás. Pensando que la habitación que tenía al lado era la de Carolina, toqué la puerta con tres golpes seguidos y esperé.
No esperaba encontrarme con lo que -o mejor dicho quién- me encontré.
—María... —susurró.
—Yo... Lo siento me he equivocado. —y huí, como una cobarde, a mi habitación.
Al cerrar la puerta no pude contener más mis lágrimas y lloré.
—¿María que te pasa? —Jesica vino corriendo hacia mi.
Le conté que lo había visto, que estaba en la habitación de al lado y me abrazó, agradecí tenerla aquí conmigo. Ella me repetía una y otra vez que él no merecía mis lágrimas pero yo necesitaba llorar en estos momentos.
—Aunque lo odie, sigo creyendo que deberías hablar con él, quedar como amigos, tal vez así olvides el daño que te hizo. —me aconsejó mi amiga.
—No, estar cerca de él solo me hace más daño. —dije aún llorando.
...
Ellas lo sabían, sabían que estaban en el mismo hotel y lo habían hecho por Laura para que pudiera ver a Kristian. No me lo habían contado porque creían que no iba a querer. Vale, no quiero verlo, pero no habría dicho que no si me lo hubieran dicho, evitaría cruzarmelo y ya, pero no... En fin, estoy muy enfadada pero he decidido hacer como si nada ya que son los premios y no quiero montar una escena.
—Y el premio, a la mejor canción es para... —Alicia Keys comenzó a abrir el sobre— Nothing Like Us de What Direction? —anunciaron Alicia y Kanye West al unisono.
Ellos salieron al escenario a recoger su premio y Jack fue el primero en hablar.
—Muchas gracias a nuestras fans por habernos votado y gracias también a la que una vez fue mi mejor amiga, pero sobre todo mi primer amor —Mi corazón se aceleró— porque gracias a las aventuras que vivimos juntos hice esta canción. Aunque sé que esto mañana saldrá en todas las revistas y se armará el jaleo del siglo —los chicos rieron— María te amo, tu has sido mi inspiración para escribir esta canción que tal vez no hayas escuchado porque tal vez me odies pero en ella expreso todo lo que me has hecho sentir y mi error al dejarte. Intentaba protegerte amor, no quería que volvieran a hacerte daño y siento haber dicho todo esto por aquí pero no se me ocurría otra forma ya que me habrías ignorado de haberte llamado. No había, ni hay, nada ni nadie como nosotros y después de seis años aún te sigo amando, si tu ya no lo haces, te entiendo, he sido un estúpido, debe de ser porque soy hombre.
Sentí como lágrimas resbalaban por mis mejillas y quería matarlo por haber dicho todo eso aquí, en público. Jesica me agarró la mano pero yo quería salir de aquí, quería huir. Sentía que todos me miraban y también como me grababan, así que mi única opción fue esconderme en el pecho de mi amiga.
—Y de nuevo gracias. —finalizó y salieron del escenario mientras el público aplaudía.
...
—¿Qué se supone que debo hacer ahora Jack? ¿Perdonarte después de haberme dejado como si fuera una más? ¿Como voy a confiar en ti ahora? —le pregunté una vez escondidos de todo el mundo.
—No, entiendo que no puedas perdonarme, no te voy a obligar a hacerlo. —contestó con la cabeza baja.
—Jack no somos los críos de antes pero...—callé.
—¿Pero qué? —preguntó levantando la cabeza.
—Pero te sigo amando como el primer día. —lágrimas resbalaron por mis mejillas al decir eso.
Limpió las lágrimas con su pulgar en una suave caricia.
—¿No me odias? —preguntó.
—Créeme que lo he intentado... —dije y me miró con tristeza— pero no he podido.
—María si te dejé fue...
—Para protegerme, lo sé. ¿Crees que no he oído tu discursito en los premios? —interrumpí enfadada.
—Lo siento. —se disculpó.
—Ya no importa. ¿Pero por qué ahora? ¿Por qué después de seis años? —le pregunté.
—Intenté localizarte pero me ignorabas de todas las...
—¿Qué? —grité— ¡Si no me has llamado ni una sola vez!
—Sí lo hice. No tenía tu nuevo numero así que se lo pedí a Irene y en cuanto me lo dio te llamé pero no me lo cogías... Pensé que ya no querías hablar conmigo y que me odiabas, por eso después de muchos intentos dejé de llamarte. Fue cuando empecé a escribir 'Nothing Like Us'. —contestó.
—No lo entiendo, Irene no tiene mi número, lo tenía pero cuando me lo cambié no se lo di. —dije extrañada.
—Pero... Ella me lo dio. Te lo juro. Mira. —me enseñó su agenda telefónica— ¿No es este el tuyo?
—No y tampoco es el antiguo... Creo. —contesté— A lo mejor Irene se confundió o...
—O ha sido Lorena. —finalizó por mi— He caído como un tonto, pensé que era ella. Tan dulce y... buena. —dijo extrañado— Me engañó.
—Sigo sin entenderlo, ella al final salió con Eric y la obsesión que tenía por ti parecía como si se hubiera esfumado. ¡Si hasta quería ser monja toda su vida! —Afirmé.
—María, Lorena no está bien de la cabeza, para mi que tiene una enfermedad mental o algo... —dijo sentándose en el suelo de la habitación de hotel escondiendo su cabeza entre sus piernas.
Suspiré, estaba por sentarme a su lado y abrazarlo pero debía controlarme.
—Creí que estuvo bien alejarte de mi. —dijo... ¿llorando?
—¿E-estás... llorando Jack? —pregunté preocupada.
—Creí que estuvo bien pero ahora no lo sé... —ignoró mi pregunta.
—Creo que alejar la felicidad nunca está bien... y es de tontos. —afirmé.
—Solo quería que no volvieran a hacerte daño. Te rajaron y golpearon dos veces. Tu madre te intentaba alejar de mi pero tu eras tan cabezota... —se levantó y se acercó a mi— No sentía lo que te dije, todo era una mentira para que te alejaras. Todo era mentira te lo juro. —dijo aún llorando y ahora estando a pocos centímetros de mi cara.
—Te creo. —dije llorando, contagiada por sus lágrimas.
—No llores, por favor. —apoyó su frente en la mía— Me partes el corazón.
—Tú me lo partes a mi. —froté mi nariz con la suya— Bésame.
—¿Segura? —preguntó a milimetros de mi boca.
—Bésame de una vez. —supliqué.
Y nos fundimos en un dulce, lento y profundo beso, lleno de sentimientos que llevábamos guardando durante seis años.
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¡SORPRESA MARÍA! xD
Las que leeis el blog de María algo habréis entendido ¿no? Si no, os explico un poco aunque recomiendo que la leais, a mi me gusta mucho.
Irene y Lorena son gemelas.
What Direction? = One Direction.
Jack = Louis.
Kristian = Harry.
Otra cosa:
Nothing Like Us es una canción de Justin Bieber lo sé y creerme que no soy Belieber pero esta canción me hace llorar cada vez que la escucho y en este relato he hecho como si fuera de What Direction? (One Direction) y como si hubiera sido escrita por Jack. Sí, me ha gustado esa canción tanto como para meterla en un relato de One Direction.
Os dejo un video con la traducción de la canción:
¿No me digáis que no es bonita? Bueno, yo soy muy sensible y amaba a esa pareja (Soy Selenator por si alguien no lo sabía xD) a lo mejor no os causa el mismo efecto que a mi pero bueno...
Esta y la de Fall son mis canciones favoritas de él ya que aunque no sea Belieber no significa que no escuche su música o que lo odie...
OS AMARÉ DE POR VIDA SI COMENTÁIS.
Atte; Una Directioner escritora de sueños.





